La chica de los jueves Idea guardada 0 veces
Sé la primera persona en valorar esta idea Valorar

Patnífica

Tengo una habilidad brutal para comerme letras cuando “diseño” (si se le puede llamar diseñar) láminas con Fotor (¡eh, qué nivel! A ver si alguien me enseña a usar algo más tipo Photoshop, plis). Es alucinante.  Encima, tengo la mala suerte de que justo, en las que meto la pezuña, son las más compartidas. Es que me parto.  Y cuando me doy cuenta por mi misma, o porque alguien se encarga de avisarme, ya es demasiado tarde. Entonces es cuando digo…vale, ¿qué hago? Borro y pierdo interacción, o lo sigo dejando para que alguien más me saque el error?  La gran duda. Entonces es cuando me quedo mirando al vacío y digo… bueno Mari Carmen, tampoco es para tanto. Borra lo de Facebook y deja Instagram… o bórralo todo. Total…

Pero es que es con todo. Deberían darme un título por todos estos años metiendo la pata. El otro día, sin ir más lejos, mientras trabajaba la cagué. Estaba con una compañera diciendo por lo bajini que no me gustaban los pendientes nuevos que habían llegado, que parecían los aros de los chinos que llevaban algunas en el instituto. En ese preciso instante, apareció una chica como de la nada. Se me atragantaron las palabras. Tosí. Carraspeé. “Jeje” incómodo. A los pocos segundos, estaba en caja cobrando los pendientes a la chica, comentando lo monos que eran vistos así, de cerca.

Pues así con todo. Os podréis imaginar también cómo va mi faceta de Community Manager. No hace mucho, estuve a nada de publicar en Instagram “cacahuele”, en lugar de “cacahuete”. Por no mencionar todas las veces que me toca mirar más de dos veces si estoy poniendo el emoji feliz o el cabreado. Porque os aseguro que cambia el tono del copy… Y MUCHO.

Y es que… ¿qué se puede esperar de una persona que tiró las llaves al contenedor y que le tocó entrar a buscarlas?

Y claro.  Siempre pienso, con pesadumbre en el pecho, que soy patética. Pero no en plan drama. Ni me fustigo ni lloro por mi patetismo… de hecho, creo que es más bien todo lo contrario. Me gusta ese punto ridículo que me sale cuando me tropiezo por la calle o cuando saludo y no me ven. Es algo como que me hace sentir… no sé, diría que más humana. Por eso, hoy he creado un nuevo término: Patnífica. Porque ser patética también puede significar ser magnífica.

POST PAT


El otro día me pasó algo (más bien, escuché algo) que me hizo click. Estaba en el trabajo, joder, qué repetitiva… PERO ES QUE NO TENGO OTRA VIDA QUE NO SEA LA LABORAL. Llevaba dándolo todo desde las 7 de la mañana, sin parar de hacer cosas. Estaba un poco triste porque mi madre no se encontraba muy bien y estaba preocupada. Y bueno, en general, no era mi día. De repente escuché (textual): “Ufff, es que estoy taaannn cansadaaa… el viaje y el deporte me han dejado agotadaa“ (debe leerse con un tono de voz similar al de Tamara Falcó). Mi tic del ojo despertó. Las venas me ardieron momentáneamente. Pero seguí sonriendo falsamente, mientras decía entre dientes un…“Buenas noches. Hasta pronto, señora”. 

Por la ubicación de mi trabajo (de uno de los dos), veo a diario a muchas señoras bien. Señoras que no tienen que preocuparse por trabajar ni por llegar a fin de mes. Señoras cuya máxima preocupación tiene poco que ver con las preocupaciones de la gente normal (dejando a un lado las preocupaciones que realmente dan sentido a la palabra preocupación, que evidentemente se relacionan con la salud y que no entienden de cuentas bancarias).

Algunas veces, escucho conversaciones que me dejan de piedra. Pero no por nada, sino por la incredulidad que me genera pensar que, en los años que corren, siga habiendo tanta clase, tanto estrato, tanta diferencia. Y no lo puedo evitar. Siempre que veo a esas señoras que llevan bolsas de tiendas caras y el pelo cardado hasta el cielo, pienso en mi madre. No la conocéis, pero mi madre es la patnífica por excelencia. Para que os hagáis una idea, un día salió con un algodón pegado en la frente y no se dio cuenta hasta que llegó a casa (pasaron seis horas). Otro día, olvidó pasar por el cesto de la ropa sucia antes de salir de casa, y se fue con el bolso cogido del brazo y con un calcetín enroscado. En otra ocasión, apoyó la cartera del dinero en el limpiaparabrisas del coche (vaya usted a saber por qué), y condujo así, hasta llegar a su destino. Otra vez, a mitad rotonda, se le abrió el maletero. Anteayer, metió las gafas en el congelador. Lleva confundiendo los nombres de mis mejores amigas así como… ¿25 años? Y así hasta mil cosas más. Supongo que de tal palo, tal astilla.  

postpat


Y siempre que veo a esas señoras con sus abrigos de pieles y sus miradas altivas, dirigiéndose a mi con un “schssssssssssssss, schhsssssssssssss, tú, sí tú nena, ven”, me dan ganas de gritar… ¡QUE NO SOY UN GATO, SEÑORA! Y me acuerdo de mi patnífica por excelencia. Ella, mi madre, la mujer de los mil despistes y las mil situaciones cómicas, nunca en su vida ha hablado mal a ninguna dependienta. De hecho, siempre emplea palabras como “cariño, bonica o chata“. Y en esos momentos, cuando la escucho, me siento más orgullosa que nunca de ser su hija, su astilla caída, su reflejo patnífico. Y entonces, cuando me acuerdo de ella, me siento zafia, absurda e imbécil por quejarme tanto de todo a diario. Ella se queja a veces también, es verdad. Pero tendría que verme yo a los sesenta y dos, con más teclas que un piano y trabajando: inaguantable, seguro.

Por ello este post es para ella. Porque se lo debo. Porque no recuerdo el último día en que le dije lo orgullosa que me siento de ser hija suya. Tal vez nunca se lo haya dicho.

Así que gracias, patnífica, por ser nada patética y todo magnífica. Por enseñarme que nadie es más que nadie. Por hacerme moñas pero risueña, llorica pero fuerte, responsable pero natural. Y muy patética. Ah no, patnífica. Por inculcarme aquello de “no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”. Por enseñarme que no hay nada que se consiga sin esfuerzo. Por demostrarme que por los hijos, una es capaz de dejarse la piel luchando. Por avisarme si voy mal vestida. Por alertarme cuando alguien no te gusta, porque no te sueles equivocar. Por estar, por respirar, por ser mi hombro y mis pies. Por creer en mi y en mis sueños. Por ser la primera persona que empezó a leer mi libro.

Y espero que sigas metiendo las gafas muchos más años en el congelador.

Porque, que no se te olvide: mi casa, lo que yo entiendo por casa, sigues siendo tú.



De M. para M.

<3

Archivado en: Relatos
Fuente: este post proviene de La chica de los jueves, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Te quiero, tía

No sé cómo empezar a decirte que te quiero. Que cuando te veo hecha un asco y con esas pintas de recién levantada, no me das pena, me das rabia, porque conozco tu potencial y ese no se qué que te hace ...

El silencio de las flores

Casi todo el mundo ha visto ya “La Casa de Papel” y yo, que terminé de verla justo ayer, sólo podía pensar en la cantidad de veces que los personajes mencionan la palabra “ratonera&# ...

Pizza para principiantes

Siempre que se acerca Nochevieja me da por hacer esto: el típico post de “qué ha pasado en los últimos doce meses y qué deseo que pase en los doce siguientes”. Es ya una tradición, algo si ...

Amasijo de huesos

Creo que se puede saber mucho de una persona solo entrando en su cuenta de Pinterest. Tal como lo digo. Tan fácil como eso. En un simple vistazo, puedes enterarte de todo lo que pasa por su cabeza, q ...

Etiquetas: Relatos

Recomendamos

Relacionado

salir y viajes

Eh Vuelto¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Hola despues de algunos meses de no escribir en el blog, mas bien de perder el interes por crear nuevas entradas, de pronto me di cuenta que me estaba enfocando en solo 2 cosas recetas y manualidades, dejando de lado otras cosas que me apasionan igual o quizas mas que las anteriores que son la lectura y la costura no soy una experta en ninguna de las 2, pero son cosas que cuando las hago me llenan ...

general blog tour reseñas

Reseña Brutal Youth de Anthony Breznican

Título: Brutal Youth Título original: Brutal Youth Saga: No Autor: Anthony Breznican Editorial: St. Martin"s Griffin Lanzamiento: 2 de Junio del 2015 Fuente: Blog Tour Idioma original: Inglés Idioma de lectura: Inglés Goodreads / Amazon Paperback / Barnes&Noble / Bookdepository / Kobo / iTunes SINOPSIS Three freshmen must join forces to survive at a troubled, working-class Catholic high schoo ...

Cosplay Noticias

Sailor Mappy: todo lo que tienes que saber de nuestra cosplayer favorita

Ya te habíamos mostrado nuestro post sobre las 10 chicas cosplay más hermosas, sin embargo, surgieron muchas preguntas sobre una cosplayer en particular, tal vez no tan famosa como Jessica Nigri o Lisa Lou Who, pero en comparación tanto en cuanto a talento, esfuerzo, imaginación y belleza, están al mismo nivel. Por supuesto que te estamos hablando de Sailor Mappy, la Asuka que ha dejado con la boc ...

amor y amores cultura

Dímelo con versos y besos

  Besas como si fueras a comerme. Besas besos de mar, a dentelladas, las manos en mis sienes y abismadas nuestras miradas. Del poema “Un relámpago apenas”, Gabriel Celaya **** No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti. Del poema “No es que muera de am ...

salir y viajes boudingolden gate chinatown ...

San Francisco: Un viaje con gusto a todo

Sin duda una de las ciudades estadounidenses mas emblemáticas, San Francisco ofrece miles de panoramas y experiencias. Por eso, no dudamos en incluir una visita a esta hermosa ciudad durante nuestro viaje por California. Ahora si podemos afirmar con conocimiento de causa que aquí hay de todo para todos los gustos. Partimos desde Los Ángeles a San Francisco en el tren Coast Starlight, que bordea la ...

estilo de vida vida plena y consciencia ciudad de mexico ...

Hace dos meses tembló en México

Ahorita estoy estrenando computador, que se dañó justo los días antes del sismo del 19 de septiembre. Y ahorita me senté con la firme intención de escribir una de las tres o cuatro entradas que tengo en mente. Una de ellas, escribir algo del sismo, un testimonio de cómo mi reacción no fue heroica, sino algo más difícil. Por si alguien también tiene la espinita de no haber logrado mucho en esos día ...

California curiosidades diferencias ...

43. Cereza

un paso a la vez no importa a donde me llevara las nubes van y vienen me basta poco para ser feliz la vida es muy corta para seguir llorando por eso yo prefiero comerme una cereza porque mañana mañana pasara lo que tenga que pasar Cereza, Sara Valenzuela 5 de febrero 1 de la tarde. Estoy volando al encuentro con mi destino. Queda una hora para llegar al aeropuerto internacional de San Francisco ...

gillian anderson jamie dornan serie the fall ...

SERIE THE FALL

"Cuando te vi me enamoré y tu sonreíste porque lo sabías". Shakespeare Una de las mil cualidades de mi Búho es que le dices..."ay me gustaría ver esta serie... " y al momento lo consigue, es alucinante. Esta serie me habría gustado mucho verla con él pero...no le llamó la atención, en cambio a mi...en una semana me vi las dos temporadas de The Fall. La serie me llamó la atenci ...

general

ESE ALGUIEN, QUE SON MUCHOS.

Tal vez, algunas personas entran en tu vida con el fin de crear verdaderos recuerdos maravillosos antes de salir de ella; es difícil llegar al término con que se alejen, si se está vivo o muerto, lo único que podemos hacer es mantener a esa persona viva en nuestra memoria todo el tiempo que se posible. Ese alguien no es necesario que siempre te haya gustado, pero con pequeñas cosas te hacían fel ...

La vida Love Life

¿Saldrías con alguien como tú?

Petits, tengo una pregunta: ¿saldríais con alguien como yo? ¿Y con alguien como vosotros? Al parecer yo sí. Como yo, digo. Vuelvo a empezar. La pregunta es si saldríais con alguien igual a vosotros. Yo lo he hecho. (¿Lo estoy haciendo? ¿Lo hice? Todavía estoy trabajando en el tiempo verbal, la verdad). Y el otro día lo hablaba con un amigo; él opina que nunca jamás saldría con alguien como él (ya ...