Algo parecido me ha ocurrido hace tan solo unas pocas semanas. Me citaron en el número de una calle casi al final de la calle de Alcalá, no me avisaron con exactitud a donde me dirigía. El caso es que -tiré de smartphone- en varias ocasiones, por no dar con el lugar. Finalmente, un joven se personó para buscarme…
Busco la “letra” en su puerta de -color gris-, en la que solo dispone de un cartel en el centro: The Loft by salsaisarten, llegamos. Al otro lado, aguardan un grupo de expertos gastronómicos y de refinado paladar.
Su propietario es Simón Bragado, apasionado foodie y -amante de los fogones- quien un buen día se propuso emprender una aventura con destino a alegrar paladares y para llevarlo a cabo, ha elegido un espacio diferente.
Desde que puso sus manos en las mesas, en los principios de Diverxo, cuando estaba en la calle Pensamiento. Ya sabía que lo suyo, iba a ser ponerlas en la masa, y las puso en Albora e hizo practicas con Diego Guerrero Dstage.
Ausente de protocolos, es como estar en tu casa o en la mía. Llévame contigo a disfrutar de una experiencia gastronómica.
3, 2 1, comenzamos. Nos dan directamente “la lata“, para empezar a hablar.
Cumplen perfectamente su cometido, acompañando a los primeros tragos y puesta en práctica el -moje de pan-.
Déjate llevar por la recomendación de su propietario Simón, o bien si lo prefieres, elige el vino que quieres en la mesa.
La Olla Ferroviaria fue un invento de los agentes del Ferrocarril de La Robla, allá por la primera década del siglo XX, para prepararse diariamente en ella las comidas y cenas cuando realizaban servicio en trenes o hacían reemplazos en estaciones.
A veces, estos reemplazos duraban seis, ocho y hasta quince días, sin poder regresar a sus domicilios. Cocinaban por lo general cocido de legumbres con su correspondiente carne, tocino, chorizo y morcilla, o patatas con carne y de esa forma podían comer caliente. Volver al origen, la cuchara.
Repetí y tomé un segundo plato, me supieron divinas. Emocionado, ando aún!!
Bendita osadía profesional, son palabras de mi amigo y maestro Rafael Rincón, propietario y editor de El Trotamanteles, y que suscribo al -cien por cien-.
Gracias Simón, por recuperar unos códigos gastronómicos que hemos ido desplazándolos y sustituyéndolos por otros. Volver al origen, mola mucho más.
Volveremos a poner Las Manos en la Mesa y disfrutar de experiencias gastronómicas, no es una amenaza.
The Loft by salsaisarten (enlace web)
Dirección: Calle de Albasanz, 67, 28037 Madrid
Teléfono: 671 36 84 05