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Recibidor boho-étnico

El 1 de mayo hizo tres años que vivimos en este piso, y aun estamos en proceso de decorarlo. En enero por fin colgamos el primer cuadro, en febrero hice unas fundas de cojines nuevas y el año pasado os enseñé también mi estudio, que fue una de las primeras habitaciones que terminamos.

Hoy os quiero enseñar el recibidor, que aunque estaba casi terminado desde el año pasado, me faltaba un pequeño detalle. Aunque el salón es más bien de estilo nórdico, para la entrada siempre había pensado en un estilo étnico. Pero aunque sean estilos diferentes, ambas habitaciones tienen en común un elemento: un toque boho.


En un principio yo tenía otra idea para el recibidor. Buscaba una entrada mas convencional con un zapatero donde colocar los zapatos al llegar a casa, un espejo y quizás una lámpara. Pero teníamos un problema: las medidas. Desde el radiador a la puerta de entrada abierta hay 72cm y los que me gustaban de Ikea miden mínimo 80cm. Así que la idea la tuve que descartar. Estuve buscando zapateros en otras tiendas, pero no me terminaban de convencer.

La idea de darle un toque étnico vino después, cuando una amiga nos regaló a Rubén y a mí nuestros nombres escritos en árabe. En ese momento tuve claro que quería que estuvieran colgados en el recibidor y a partir de ahí empecé a buscar detalles del mismo estilo: un farolillo de Marruecos, una foto mía con el traje típico de novia marroquí, portavelas y cajitas de Tiger, unos azulejos desgastados por el mar recogido en la playa de Assilah, alfombra de Ikea, un fósil del desierto Erg Chebbi...

Pero me quedaba un detalle que me empezó a obsesionar hace unos meses: el cáctus. Quería uno grande, pero tenía el problema de que el recibidor no tiene luz directa, y me daba miedo gastarme mucho dinero en uno que no iba a vivir mucho tiempo. Pero los artificiales son bastante caros. Visité todas las páginas que encontré en internet y nada...hasta que en el viaje a Bolonia entramos a la tienda Maisons du Monde y lo vi; era el cáctus perfecto, seguía siendo caro, pero sabía que en cuanto llegase a Madrid lo podría comprar en la tienda sin tener que añadir ningún gasto de envío, y además no se morirá por falta de luz. Pero al llegar a casa y buscar en su web, no aparecía. Al final me decidí a acercarme a una de sus tiendas y lo encontré. Además tenían miles de cestos entre los que elegir; al final me decanté por los tonos naranjas a juego con la alfombra. No sabéis que contenta me fui a casa

Ahora me gustaría cubrir el radiador, pero no con cualquier cubre radiador. El otro día estuve echando un vistazo en internet y encontré un par de cosas interesantes en Wallapop. Y también estaba pensando proponerle mi idea a los artesanos de Comcosy y ver qué se les ocurre.

Y a vosotros, ¿os gustan los cáctus? ¿decoraríais alguna estancia de este estilo? ¿Hay alguna pieza de decoración que os obsesione? ¡Contadme!

* Con este post participo en el reto del Mes de los estilos decorativos de la Red Facilísimo.

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