Sin embargo, no llegaría a celebrarlas, pues más tarde ese día, perdería la vida en terrible accidente de auto, a los 40 años de edad.
Cheryl, madre del actor, recuerda que esa mañana estaba con un gran ánimo y que había decidido que quería escoger un árbol de Navidad esa noche y decorarlo con su hija de 15 años.
La estrella de la serie Rápidos y Furiosos estaba en una pausa para filmar la séptima película de la franquicia y mientras hacía planes con Meadow y su madre, recibió un mensaje de texto.
"Estábamos teniendo una buena conversación y se había olvidado de un compromiso que tenía", dijo Cheryl. "Recibió un mensaje de texto y dijo: Ay, Dios mío, ¡se supone que debo estar en un lugar!".
Entonces Paul salió por la puerta ese 30 de noviembre de 2013 para asistir a una exhibición de caridad para su organización Reach Out Worldwide.
Su madre, Cheryl, no tenía idea de que sería la última vez que vería a su hijo con vida. Varias horas después, al abandonar la recaudación de fondos, el actor de 40 años decidió dar una vuelta en un Porsche Carrera GT rojo conducido por su amigo Roger Rodas.
El auto se estrelló (los abogados de las familias de los hombres impugnaron el informe del alguacil de que el auto estaba acelerando) y explotaron, matándolos a ambos.
Ahora, cinco años después de su pérdida, los miembros de su familia tienen sus propias formas especiales de mantener vivo el recuerdo de Paul.
Por ejemplo, se ha vuelto una tradición ir a Huntington Beach (uno de los lugares favoritos para surfear del actor) el 12 de septiembre, en su cumpleaños, donde avientan girasoles al océano y cuentan sus recuerdos favoritos de su amado hijo y hermano.
Y para su madre, es una bendición que muchos fans sigan recordándolo y no lo olviden.
*Con información de People