Entre los diversos seres angélicos, se encuentran los denominados "espíritus o devas de la naturaleza". Los Gnomos y los Duendes son parte de ellos, y corresponden a los espíritus del elemento "Tierra".
Ellos son sus guardianes, velan or las plantas, las flores, las frutas, cuidan las cosechas y se interesan especialmente por todas las tareas que tengan que ver con el cuidado de la casa. Se destacan, además por su sentido práctico y por su habilidad para resolver todo tipo de problemas cotidianos. Les gusta ser consultados, porque el hecho de que se valore su opinión los halaga mucho.
Puedes contactarlos acerca de tus decisiones y proyectos, en relación con los problemas diarios frente a los cuales todos nos encontramos día a día.
No dudes de que obtendrás respuestas que te permitirán encontrar soluciones a las dudas que te aquejan.
Como llamar su atención
Para acercarte a los duendes, lo primero que hay que hacer es dejar claras señales de amistad. Como son criaturas susceptibles y bastante irritables, hay que tener mucho cuidado con la forma que te diriges a ellos. Antes de intentar un contacto con esas criaturas, deberás preparar tu hogar de un modo especial:
Si tienes jardín, no lo dudes. Este será el espacio preferido de los duendes. Si no lo tienes, deberás armar un rincón especial cerca de una ventana o balcón, llenándolo de macetas con plantas y flores.
En este rincón especial, coloca todos los días, durante una semana de luna llena, un plato de garbanzos, arvejas o lentejas. Y deja, al lado un vaso con agua fresca.
Prepara un popurrí con pétalos de flores secas. Coloca el recipiente en el rincón de los duendes. Lo ideal es que haya pétalos de rosas rojas, violetas y de fresias multicolores.Contactarlos
De lo que se trata es de lograr una comunicación fluida con estas simpáticas criaturas. Lo más importante, entonces, será la actitud con que encaras el proyecto. Infórmate todo lo que puedas sobre gustos de los duendes. Averigua cuáles son las cosas que les molestan y qué trato esperan recibir de las personas a las que se les acercan. El deseo de recibirlos debe ser muy intenso, de lo contrario no lograrás comunicarte.
Para dialogar con ellos, es necesario entrar en contacto con las fuerzas de la naturaleza del modo más armónico posible, sin fingir; ya que, si ellos se dieran cuenta, se tornarían sumamente molestos y hasta podrían manifestarse violentos. Pero, si todo va bien, y uno ha perdido la verguenza de hablarles a las plantas o de expresar sus deseos en voz alta, en su jardín o en el lugar preparamos para ellos, entonces tu sensibilidad será capaz de entrar en contacto con estos reinos sutiles. Puedes reforzar sus afirmaciones encendiendo una vela verde.
Contar con ellos
Cuando viajes, no dejes de invocar a sus nuevos amigos. Existen muchas especies, dedicadas a cada zona geográfica o hábitat terrestre, del cual son protectores:
Duende del bosque: es probablemente, el más común. Construye su casa en los árboles y se dedica al cuidado de plantas y flores. Sabe elaborar medicinas a partir de las hierbas. Una de las maneras más efectivas de atraerlo es a través de canciones pegadizas.
Duendes de las dunas: Se los encuentra en médanos y entre las rocas mas grandes de la playa. Les gustan las piedras y los caracoles. Huyen de los sitios muy concurridos; por eso sólo podrás tomar contacto con ellos, si concurres a playas alejadas. Se acercan a la orilla cuando hay temporales y disfrutan construyendo castillos de arena.
Duendes de montaña: Su estación preferida es el invierno. Se ocultan en grietas y deambulan por pendientes abruptas, para salvar a esquiadores y alpinistas. Les gusta el chocolate y la ropa de lana multicolor. Bastantes traviesos, pueden provocar avalanchas.
Gnomo de la granja: Se asemeja al duende de la casa, pero es de naturaleza más constante y tradicional. Colabora en la elaboración de la mantequilla, el queso, el pan y en todas las tareas propias de una granja. Uno de los aromas que más lo atrae es la del café recién hecho; por eso este duende, a diferencia de la mayoría, aparece durante el día, a la mañana bien temprano.
Oración para contactarlos
Puedes hablar con ellos con tus propias palabras, pero si te cuesta encontrar el modo puedes usar la siguiente invocación:
Gente pequeña, deseo compartir su saber. Escuchen mi llamado, vengan uno y todos, concédanme su amistad, guíenme con sus sabios consejos. Necesito que me ayuden a resolver mis problemas. Acérquense.
Cuando termines haz ruido con cascabeles, campanillas o silva.