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La importancia de una Carta Astral



A veces nos sorprende cómo nos comportamos o la manera en que reaccionamos, o nos cuesta aceptar un rasgo de nuestro carácter que no parece estar de acuerdo con la imagen que tenemos de nosotros mismos. La Carta Astral es un mapa del cielo tal y como lo vería un recién nacido desde su cuna.

¿Para qué sirve?

Elaborar una Carta Astral nos sirve para:

Conocer cómo fluctúan las energías cósmicas durante un momento determinado del año.
Poder tomar decisiones importantes y el momento justo para realizar las acciones.
Decifrar los movimientos planetarios en áreas, tan importantes de la vida, como lo son: los sentimientos, la familia, la salud, el espíritu, el amor, la economía y el trabajo o cualquier otra inquietud que surja dentro de nuestra vida personal.
Comprender mejor los altibajos de la personalidad, reconocer las fluctuaciones de carácter y los ciclos por los que se atraviesa.
Saber cuáles son nuestras cualidades positivas y negativas. Al conocer las positivas podremos explorarlas al máximo para lograr el éxito en lo que deseemos, al conocer las negativas, podremos trabajar sobre nosotros mismos para superarlas.

¿Cuáles son los indicadores para elaborar una Carta Astral?

Para calcular una carta astral es necesario saber con exactitud la fecha (día, mes y año) y la hora (hora y minutos) del nacimiento de la persona o del evento. También es imprescindible conocer la latitud y la longitud del lugar (tanto del nacimiento como del evento). Si no se conoce la hora o el lugar, es imposible establecer la posición exacta de las casas. La posición de los planetas puede calcularse a partir de las efemérides planetarias sin conocer la hora, porque para la mayoría de ellos basta con saber su posición a 0h de Tiempo Universal, que es como modernamente se publican estas.

Es necesario determinar:

El signo solar: Es el signo del zodiaco en el que se encuentra tu Sol. Cada planeta está en un signo. El signo solar es el signo donde se encuentra el Sol. Es lo que solemos decir de "Soy Géminis", "Soy Leo", etc.

El signo lunar: Es el Signo por el que la Luna transitaba en el momento de nuestro nacimiento. Además, si tenemos la hora, nos dará la posición por "casa astrologíca " (en qué área de la carta se encuentra) y los aspectos (ángulos) que forma con otros planetas. Mediante el signo lunar podremos determinar las emociones, los sentimientos, como así las características heredadas de nuestros padres. También la forma en que reaccionamos frente a las diferentes circunstancias que se pueden presentar.

El ascendente: Es el signo del Zodiaco que se levanta por el horizonte en el momento exacto de un nacimiento, de allí que la hora y minuto en que se exhala el primer aliento sea tan importante para el cálculo de una carta natal. De ahí que una persona puede ser del signo solar de Aries pero su ascendente tenerlo en el signo de Cáncer.

Los cuatro elementos

Los signos del zodiaco se pueden clasificar en 4 grupos, donde cada grupo tendrá similar vibración energética:

Fuego: Aries, Leo, Sagitario

Tierra: Tauro, Virgo, Capricornio

Aire: Géminis, Libra, Acuario

Agua: Cáncer, Escorpio, Piscis

En base a estos cuatro elementos que conforman los grupos, podremos determinar cuanto de fuego, tierra, aire o agua tendremos en nuestra personalidad.

El balance de elementos expresa cómo vives, a qué das valor, de qué manera percibes la realidad. El balance se obtiene puntuando cada planeta y viendo en qué signo se encuentra. Más valor tienen los planetas personales que los trans-personales (Urano, Neptuno y Plutón). También puntúa el Ascendente, su regente y el Medio Cielo (el signo donde se encuentra la cúspide o el inicio de la Casa 10).

Conociendo este balance podemos definir que si en tu balance predomina:

Elemento fuego: eres intrépido, valiente, con mucho deseo, te encanta la actividad y motivar a los demás. También indica que eres impaciente, rápido y con dones de liderazgo.

Elemento tierra: eres práctico, sensato, valoras la seguridad y el que las cosas tengan lógica. Te encanta sentir y tocar las cosas y materializar tus proyectos.

Elemento aire: eres social, te encanta relacionarte con los demás, dialogar. Eres rápido en tus pensamientos y tiendes a intelectualizar.

Elemento agua: eres sensible y emocional, sueles tener mucha imaginación o pensamientos paralelos en silencio (nadie los conoce) pues el mundo del inconsciente es lo que prima en ti.

Entonces podemos definir que psíquicamente: Fuego es la función de "intuición", Tierra es la función de "sensación", Aire es la función de "pensamiento" y Agua es la función de "sentimiento".

Todos tenemos algo de las cuatro funciones y eso es precisamente lo que hace que siendo incluso del mismo signo solar, seamos tan diferentes unos de otros.

Las polaridades

Los signos se alternan en masculinos y femeninos, es decir, uno es extrovertido y el siguiente es introvertido, para luego volver a uno extrovertido y así sucesivamente. ¿Ves de nuevo la lógica del zodiaco?

Los signos masculinos son Aries, Géminis, Leo, Libra, Sagitario y Acuario.

Los signos femeninos son Tauro, Cáncer, Virgo, Escorpio, Capricornio y Piscis.

Si en tu balance predominan los signos masculinos tienes un carácter "masculino", es decir, activo, agresivo, que vas a por tu objetivo de manera directa.

Si en tu balance predominan los signos femeninos tienes un carácter "femenino", es decir, pasivo o atractivo, que haces para que el objetivo venga a ti.

Puedes ser un varón y tener más energía femenina y puedes ser una mujer y tener más energía masculina. El sexo es independiente a tu expresión energética.

Las cruces

Las Cruces son otra clasificación de los signos. La secuencia en este caso es Cardinal-Fija-Mutable, para volver nuevamente a ser Cardinal, y así sucesivamente.

Aries pertenece a la cruz Cardinal, Tauro pertenece a la cruz Fija, Géminis pertenece a la cruz Mutable, Cáncer pertenece a la cruz Cardinal, etc.

El balance de cruces indica qué motivación predomina en ti. Veamos cuál es la motivación de cada cruz.

Cruz cardinal: estos signos buscan conseguir

Cruz fija: estos signos buscan mantener y asegurar

Cruz mutable: estos signos buscan estar en relación con los demás

Este balance tiene muchas lecturas subyacentes puesto que una persona con una fuerte cruz fija tiene miedo al cambio debido a que lo quiere tener todo seguro. Igualmente tiene temor a la pérdida. El que tiene mucha cruz cardinal lleva mal el no alcanzar la meta o simplemente la sensación de no poder. El de la cruz mutable si no le quieren se encuentra solo y le hace sufrir.

Los Hemisferios

Podemos dividir el gráfico de la Carta Astral en cuatro cuadrantes:

Cuadrante 1 (abajo a la izquierda): impulso. Si hay muchos planetas allí existen impulsos de autodefensa y reaccionas rápidamente para protegerte.

Cuadrante 2 (abajo a la derecha): instinto. Si hay muchos planetas allí se tienden a producir condicionamientos en las relaciones con los demás. Es decir, la experiencia directa con los demás marca mucho.

Cuadrante 3 (arriba a la derecha): pensamiento. Si hay muchos planetas allí existe un deseo de conocer conscientemente la sociedad.

Cuadrante 4 (arriba a la izquierda): ser. Si hay muchos planetas allí lo que prima es la espiritualidad o una actividad trans-personal (tu otro "yo").

Si tienes muchos planetas en el hemisferio izquierdo (suma los puntos del cuadrante 1 con el cuadrante 4) tienes mayor interés en ti mismo que en los demás. 

Si tienes muchos planetas en el hemisferio derecho (suma los puntos del cuadrante 2 con el cuadrante 3) tienes mayor interés en los demás y en la pareja que en ti mismo.

Es el exceso el que indicará un rasgo de la personalidad a tratar.

Si tienes muchos planetas en el hemisferio inferior (suma los puntos del cuadrante 1 con el cuadrante 2) tiendes a ser una persona protectora.

Si tienes muchos planetas en el hemisferio superior (suma los puntos del cuadrante 3 con el cuadrante 4) prefieres realizarte como individuo a la protección.

¿Cómo influyen los planetas?

Cada signo del zodiaco tendrá un planeta Regente. Cada signo está influido por un planeta, y la afinidad entre estos dos repercute directamente en nosotros. 

El Tránsito planetario es el movimiento de un planeta a través del zodiaco a lo largo del tiempo.

Numerosos estudios astrológicos trabajan en demostrar los influjos que los astros pueden tener sobre nuestras tendencias vitales dependiendo del signo zodiacal sobre el que ejercen su influencia.

Cada planeta tiene un ámbito de acción concreto que repercute de un modo u otro sobre el signo zodiacal y, por tanto, sobre el individuo poseedor de este signo. El planeta regente es aquel que transitaba en esa latitud del cielo en el momento y lugar en que nacimos.

Cabe mencionar que en astrología todos los astros se ven como planetas, de esta manera el Sol y la Luna también lo serán. Notarás que algunos signos poseen más de un planeta regente.

Aires: su planeta regente es Marte 

Tauro: su planeta regente es Venus 

Géminis: su planeta regente es Mercurio

Cáncer: su planeta regente es Luna

Leo: su planeta regente es Sol 

Virgo: su planeta regente es Mercurio 

Libra: su planeta regente es Venus 

Escorpio: sus planetas regentes son: Plutón y Marte 

Sagitario: su planeta regente es Júpiter 

Capricornio: su planeta regente es Saturno 

Acuario: sus planetas regentes son Urano y Saturno

Piscis: sus planetas regentes son Neptuno y Júpiter.



Además de los regentes planetarios, también hay planetas que tienen su exaltación en ciertos signos. En otras palabras, significa que se encuentran cómodos y tienden a funcionar bien en esos signos. La tabla de abajo indica qué planetas están exaltados y en qué signos. Estos planetas estarán en detrimento, entonces, en los signos opuestos a los que ellos rigen. Tradicionalmente se considera que los planetas en detrimento tienen dificultades para funcionar positivamente en estos signos. Finalmente, además de los planetas en detrimento, se dice que los planetas están en caída cuando están en ciertos signos, es decir que se encuentran débiles en esos signos.

En la milenaria astrología se describe que cuando un planeta está viajando dentro del espacio de una constelación sus ondas influyen a esta constelación aportando a los nacidos en este signo sus propias características en una suerte de complemento.

Como los 12 signos rodean la Tierra en 360 grados. Cuando el planeta está opuesto a la constelación ofrece un contraste, una oferta diferente a la que sigue el propio signo, o a la que están viviendo las personas, considerado a veces un punto de vista opuesto que puede resultar inesperado y que requiere una nueva ambientación.

Cuando un planeta está en posición perpendicular, o 90 grados, a la comunicación de una Constelación con la Tierra, se cree que sus rayos pueden intentar desviar los efectos propios y característicos del signo. Este efecto suele llamarse cuadratura.

Desde otros ángulos, a 60 grados y 120 grados (sextiles y triángulos), los planetas aportan en general sus energías sin desviar las otras propias o sin oponerse.

Los planetas pueden además estar en una relativa alineación Planeta- Sol-Tierra, en conjunción al Sol, o bien Sol-Tierra-Planeta, en el caso de las oposiciones al Sol. A su vez puede ser observado junto a la Luna potenciando sus efectos.

Cuando hay conjunciones de planetas en un mismo lugar, alineamientos o planetas muy vecinos entre sí, como por ejemplo Venus con Mercurio, éstos se complementan, sin embargo, si se agregan otros planetas exteriores como Marte y Saturno las diferentes ondas de éstos pueden sentirse con efectos discordantes y se asocian muchas veces a los movimientos geológicos o volcánicos, no comprobados científicamente, pero que en la antigüedad se creía que también influenciaban en alguna medida a las actividades humanas.

Planetas externos a la Tierra

Neptuno, el octavo planeta de nuestro Sistema Solar ha sido caracterizado por la ingenuidad, la libertad, e individualidad, y por ser un portador de un gran temperamento y originalidad, muy particular en los casos de extremo. Neptuno está en Acuario, donde permanecerá influenciando este signo hasta el 2022. Será opuesto a Leo y perpendicular a Escorpión y Tauro. En años pasados los rayos de Neptuno influenciaron por muchos años a Capricornio.

Por su parte el planeta Urano, séptimo en el sistema Solar, es considerado el representante de la imaginación e inspiración y las iluminadas ideas. Urano está influenciando desde el 2009 la constelación de Piscis donde permanecerá por varios años más. El planeta está al límite de ser observado a simple vista. Su oposición es Virgo, y los signos perpendiculares son Sagitario y géminis.

Saturno, el enigmático sexto planeta, se lo reconoce por estar cubierto por sus anillos y por representar el refugio, los lugares cerrados, climas extremadamente fríos tanto en el ambiente terrenal como en las personas, lo cual enseña mucha paciencia. Los conflictos en su período pueden ser menos identificables. Saturno, como los otros planetas fue muy estudiado en la antigüedad por sus influencias en el clima terrestre. Junto a Marte y Júpiter son los más cercanos a la Tierra, hacia el exterior del Sistema Solar.

Marte, el cuarto planeta del Sistema Solar, también ejerce su influencia a la Tierra, y muy enérgica al estar directamente vecino a nuestro planeta. La mitología lo caracteriza como un gran guerrero. Se dice que trae sequías y choques de energías en el ambiente a nivel del clima y las personas. El planeta es visible a simple vista con su característica luz roja. 

Plutón el planeta prácticamente inobservable y noveno en el Sistema Solar, necesita un cielo muy oscuro, un telescopio de al menos ocho pulgadas para verse. Hasta el año 2023 Plutón seguirá en la constelación de Sagitario donde se encuentra. Su oposición está en Géminis y es perpendicular a Virgo y Piscis.

Planetas internos entre el Sol y la Tierra

Venus es el segundo planeta del Sistema Solar. Considerado por su gran luz, la estrella del atardecer o del amanecer, según si viaja detrás o delante el Sol.

Es un planeta considerado muy benéfico, asociado a una buena fortuna, además de los buenos contactos que traen alegría para la Tierra.

Los mayas marcaban el período en que pasaba de ser estrella matutina a vespertina y viceversa cada año, como días muy particulares para la Tierra, asociándolos a conflictos o momentos de cambio en el clima, las cosechas como en las personas. Durante el año, Venus pasa de estar delante del Sol, a la parte detrás del Sol, sin alejarse mucho.

Mercurio, el planeta más cercano al Sol, es considerado en general como un planeta benéfico. Se lo observará siempre en un signo igual o vecino al que transita el Sol en ese momento.

En la antigüedad fue descrito como el amigo de los intelectuales, del comercio y de las comunicaciones, frecuentemente asociado a la llegada de buenas noticias y de buena fortuna.

El Sol es el astro rey, considerado por milenios como una energía purificadora. Se dice que cuando está ocupando una constelación causa estos efectos en ese signo y en el de los vecinos más próximos, pero su impacto en la Tierra se ve muy influenciado por las alineaciones de otros planetas y cometas.

A diferencia de lo que se cree comúnmente con los signos zodiacales, el Sol pasa por cada signo más atrasado de lo que señala las astrología antigua. Esto ocurre hace mil años, aunque es un cambio progresivo, grado a grado.  Esto es porque el Universo se va expandiendo y la posición del Sol cambió en relación a las fechas de los zodiacos que se habían creado miles de años atrás. 

Las Casas Astrológicas

Las Casas Astrológicas muestran doce secciones desiguales que dividen la Esfera Celeste en un momento determinado. Los planetas pasan por las Casas cada 24 horas ya que estas resultan de la división del ciclo diario de la Tierra y de su rotación.

Cada Casa respresenta un campo de la vida diferente donde las fuerzas planetarias se manifiestan y su significado cambiará en función del planeta en el que se encuentre.

Casa I: La primera casa se asocia con la forma en la que nos mostramos al mundo y la impresión que damos, nuestra proyección hacia los demás. Tiene que ver con nuestrapersonalidad, el comportamiento en sociedad, hacia el exterior, así como con el aspecto físico. Se trata de nuestra forma de desenvolvernos ante los demás de forma espontánea, demostrando a nuestro entorno nuestra vitalidad o carencia de ella, nuestro optimismo o pesimismo, nuestra verdadera naturaleza que se expresa sin que nos esforcemos. La Casa I nos ayuda a conocernos mejor a través de la impresión que dejamos en nuestro entorno, a través de cómo los otros nos ven. Es por tanto una de las casas más importantes, la que nos define.

Casa II: La casa dos se asocia con los recursos de los que dispone cada persona desde un punto de vista material, con su capacidad para administrar sus bienes y prosperar económicamente. Tiene que ver con lo que nosotros poseemos de forma material, y con lo que nosotros creemos que es nuestro o que debería serlo. Representa por extensión nuestrasexpectativas en ese sentido y la forma en que nos desenvolvernos para favorecernos en el ámbito financiero. Se trata por tanto de los bienes materiales, nuestras posesiones, nuestra riqueza, y lo que éstos representan en nuestras vidas, nuestra seguridad, nuestras aptitudes, así como nuestra capacidad para construir o para destruir (generar o perder bienes).

Casa III: La casa tres se asocia con la comunicación, con el entorno más próximo (hermanos, compañeros de trabajo, amigos), con el contacto con los seres más cercanos. También alude a nuestra necesidad de relacionarnos con el mundo que nos rodea, de explorar, de investigar, de hacernos preguntas acerca de nuestra forma de conectar con el mundo, nuestra capacidad positiva o negativa de interrelacionarnos con los demás con el fin de construir un entorno estable en el que crecer como personas equilibradas e independientes, libres de ataduras o presiones que frenen nuestra capacidad de expansión. Asimismo, se aprende también sobre nosotros mismos viendo la forma en que nos comportamos con los demás, lo que somos capaces de darles o de restarles también determina nuestra capacidad generosa o de privación hacia nosotros mismos.

Casa IV: Esta casa cuatro representa a la familia, tu pasado, tus raíces (y, por extensión, cualquier cuestión relacionada con éstas), en definitiva, tus orígenes. Es también la casa asociada a tus recuerdos, tus emociones de la infancia, tus sensaciones más puras, del alma. También nos ayuda a ubicarnos en una realidad aquí y ahora, en función de nuestro propio bagaje vital y de nuestras expectativas futuras. Representa, asimismo, el mundo oculto, secreto y resguardado de las miradas, en el que nos cobijamos, nuestro refugio cuando nos sentimos agredidos por el mundo exterior. Por extensión, es nuestra capacidad para imponernos, o más bien para integrarnos de forma armónica, en un mundo real con todo lo que nos conforma, nuestras raíces y orígenes.

Casa V: La casa cinco se asocia con las habilidades creativas que todos tenemos, unos más desarrolladas que otros, y cómo hacemos uso de ellas para prosperar a lo largo de nuestras vidas. También se relaciona con lo que nos gusta en nuestras vidas (los pasatiempos, los juegos...), elementos en nuestras vidas que, de algún modo, nos ayudan a alcanzar un equilibrio ybienestar internos. Por extensión, tiene mucho que ver con nuestras fuerzas y debilidades, con nuestra confianza en nosotros mismos en base a lo que podemos aportar a los demás y con lo que somos capaces de hacer (nuestras habilidades creativas).

Casa VI: La casa seis se asocia con la vida cotidiana de la persona, con su comportamiento a nivel general, pero también en lo que respecta a sus obligaciones, su profesión, en definitiva susdeberes como individuo. También se relaciona con la búsqueda de la superación a través de las experiencias que conforman nuestro día a día, experiencias que en ocasiones pueden ser adversas o negativas pero que, sin embargo, también nos ayudan a comprender cómo actuamos ante las situaciones más complicadas, a rectificar si necesario y a avanzar, lo cual a su vez nos lleva a madurar. Los planetas posicionados en esta casa nos ayudan a hacer balance entre nuestro interior y nuestro exterior, a intentar equilibrar ambas facetas con el fin de realizarnos de forma completa.

Casa VII: Esta casa siete se opone a la Casa I en la medida en que se asocia con el otro, con los otros y con nuestras relaciones con él o ellos, que pueden ser a nivel profesional o de interés, así como de parejas. Esta casa también tiene relación con lo que nosotros vemos, o deseamos ver, en nuestra pareja, elreconocimiento de nuestro propio yo a través del reconocimiento y aceptación del otro, lo que a su vez implica que aceptamos renunciar en cierto modo a nuestraindividualidad (Casa I) para abrirnos a la universalidad (Casa VII). Aceptamos que no todo gira alrededor de nuestras necesidades y de nuestra propia forma de ver, sino que existen otras personas con las que podemos interactuar. Es larenuncia del yo para comprometerse con el nosotros.

Casa VIII: La octava casa se asocia con el nacimiento y muerte, metafóricamente hablando, de la persona, una muerte a un nivel que luego le permita renacer, transformarse y, por ende,evolucionar y madurar como ser humano. Representa por tanto nuestra capacidad oculta para metamorfosearnos y llegar a ser alguien más completo, el mismo pero másmaduro, equilibrado y avanzado. Se quitan por tanto las partes de nosotros mismos que ya no nos sirven, los lastres emocionales y espirituales, lo que nos libera por así decirlo de lo que nos mantiene atados para evolucionar. El nuevo ser reformado, más ligero, con menos bagajes, está listo para emprender una nueva etapa en base a la renovación yevolución del individuo.

Casa IX: Tu Casa nueve representa tu parcela espiritual y filosófica, tus grandes ideales, los viajes físicos pero también espirituales. También puede estar asociada con las religiones. Con esta casa, nos podemos plantear hasta dónde llegan nuestros conocimientos y qué podríamos hacer para profundizar en ellos (viajes, tanto espirituales como físicos, introspección?), valiéndonos para ello de nuestra capacidad más o menos desarrollada para construir pensamientos e ideas a partir de estos acontecimientos y percepciones. Los viajes, sean cual sean, nos permiten ampliar nuestro horizonte vital, nos llevan a pensar más allá de lo que nosotros mismos somos y del mundo que nos rodea. Es la expansión espiritual.

Casa X: Esta Casa diez se asocia con la carrera profesional de la persona, su estatus social con respecto a sus orígenes (su capacidad para alcanzar el éxito partiendo desde cero). Por extensión, tiene que ver con la ambición de cada individuo y del empeño que pone en lograr sus propósitos. Se asocia también con nuestra vida social, con nuestro afán de éxito y de protagonismo, de alcanzar cierta reputación en nuestro ámbito profesional y público, así como la energía que empleamos para conseguirlo todo. En definitiva, diremos que esta Casa X representa el honor y las distinciones, y la capacidad que cada uno tiene, más o menos reforzada dependiendo del individuo, para alcanzar el éxito.

Casa XI: La Casa once representa los proyectos, las expectativas vitales y la red de apoyo con la que contamos para concretizarlos (los amigos, los compañeros, sin contar con la familia pues ésta no se elige, mientras que los dos primeros dan muestra de nuestras preferencias a la hora de crear una red emocional sólida en nuestro entorno sobre la cual podemos apoyarnos y sentirnos también identificados). Nos da cierta información sobre nuestras actividades en grupo y nuestra forma de manejarnos en sociedad. Por extensión, decimos que es la casa de los grupos y de la forma en la que trabajamos (conjuntamente) para alcanzar nuestros sueños y metas. Se asocia con las amistades, con los vecinos, que forman parte de nuestra red social de afectos y con los que podemos compartir esperanzas y deseos colectivos (un mundo mejor, una sociedad más igualitaria, un barrio más seguro, unas amistades más sinceras), y el granito de arena que nosotros mismos aportamos con tal de conseguir los objetivos planteados.

Casa XII: La última casa, la casa doce, se asocia con el mundo interior de las personas, con los retos emocionales que le toca superar a lo largo de su vida. También representa los momentos en los que uno está solo, su soledad y sus crisis vitales, así como su forma de entenderlas y de sobrellevarlas. Por tanto, tiene que ver con nuestro inconsciente y lo que resulta difícil para nosotros analizar y sacar a la luz, el dolor que provoca enfrentarnos a nuestros recuerdos o vivencias más profundas y amenazantes. Esta casa está íntimamente unida con nuestras barreras emocionales, también las tradicionales o educacionales, los estados que en nosotros pueden llevar a la autodestrucción o, por el contrario, a la salvación e incluso a la exaltación. 

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