QUE HACER EN OPORTO

30 ideas para un viaje inolvidable a Oporto

1. Tomar un café en el Bar Pensil

Cuando os canséis de recorrer las abarrotadas calles de Oporto podéis tomaros un descanso contemplando el maravilloso puente de Luis I mientras bebéis un sabroso café. A orillas del puente Luis I, y construido sobre la antigua base del puente Pensil (que era el que antiguamente permitía cruzar de una orilla a la otra), encontraréis el Bar Pensil. Con una buena carta de bebidas, y picoteo, podéis recuperar fuerzas.

2. Pasear por la Ribeira

Un paseo por la ribeira es algo que tenéis que hacer. Pasead con calma, sintiendo como os embargan olores y colores propios de Oporto, y que no encontraréis en ninguna otra ciudad.

3. Cruzar el Ponte Luis I

Es el puente más conocido de la ciudad, y orgullo del país. Veréis que está siempre atestado de peatones, y de coches, pero no importa, porque cruzarlo forma parte de la magia de Oporto.

Desde el centro podréis observar la inmensidad del río Duero a su paso por la ciudad lusa.

4. Hacernos una foto con el cartel de Oporto

No es difícil localizarlo, lo podemos encontrar a escasos metros de la maravillosa catedral de Oporto; lo que será más difícil será encontrar un hueco para hacernos una foto en él.

5. Tomar un helado de Ovos moles (en Sabores de Portugal)

Los ovos moles son uno de los postres más famosos del país vecino, si aún no los conocéis, esperad a probarlos para entender su fama.

Y si ya los habéis probado, y habéis caído en su hechizo, estáis de suerte, porque ahora los podréis tomar en forma de helado.

Desde hace algún tiempo, hay una cadena de heladerías (sabores de Portugal), que sirve helados con sabores típicos del país. ¡son absolutamente irresistibles!

6. Lanzar un hechizo en la Librería Lillo

Es uno de los reclamos más conocidos de la ciudad. Una preciosa librería de película, puesto que la podéis encontrar en varias películas de Harry Potter.

Aunque se forman largas colas para entrar, merece la pena, y además el precio de la entrada os lo descontarán si compráis algo.

7. Subir a la Torre dos Clerigos

Si os gustan las ciudades desde las alturas, no os podéis perder la Torre dos Clerigos. La entrada cuesta 6.5 euros (5 euros para las visitas nocturnas), y aunque loa subida es dura, ofrece una de las mejores vistas panorámicas que encontraréis en Oporto.

8. Capturar el reflejo del Ayuntamiento

¡Qué decir sobre el Ayuntamiento de Oporto! Una maravilla arquitectónica que encontraréis en la Avenida Aliados, y que os dejará sin habla.

Pero además encierra un secreto, y es que, el reflejo del edificio en el pequeño estanque que encontraréis a solo unos metros, es uno de los más deseados por los fotógrafos.

9. Entrar al Mc Donalds de la Avenida Aliados

Y ya que estáis en la Avenida Aliados, no podéis pasar de largo por el McDonalds Imperial.

Ya desde su entrada veréis que este restaurante de cómida rápida es bastante diferente a los habituales, ya que un enorme Águila corona la entrada al local.

Y una vez dentro, podréis encontrar la maravillosa decoración de un café tradicional que cerró sus puertas, y posteriormente fue restaurado por McDonalds.

10. Ir en tren a Aveiro desde la estación más bonita del mundo

Si pasas unos cuantos días en Oporto, es posible que te apetezca visitar los alrededores, y sin duda, una de las ciudades más llamativas es Aveiro, pero ¿cómo llegar hasta la Venecia portuguesa desde Oporto? Nuestra sugerencia: en tren. Iréis cómodamente, y además podréis disfrutar a la ida y a la vuelta de la infinita grandiosidad de San Bento, una estación que es mucho más que un lugar de paso, es un lugar donde quedarse.

11. Visitar la catedral

La catedral de la Sé, y su plaza son una maravilla que se alza sobre la orgullosa ciudad, y que os atraparán irremediablemente.

Sus azulejos, su claustro, su plaza, es un regalo para los ojos del viajero.

12. Pasear por un parque de olivos

Hasta aquí, nada especial, pero ¿y si os decimos que estos olivos están en plena ciudad y sobre un centro comercial? Pues sí, en plena plaza de Lisboa, y sobre un centro comercial bastante exclusivo, nos encontramos uno de los parques más bonitos de Oporto.

Un oasis en medio de la ciudad, dónde además, podréis relajaros con una copa al atardecer, en la terraza de Base.

13. Comprar un bolso de corcho

¿Qué llevarse de Oporto? Aparte de muchos recuerdos, y un par de kilos (es que las raciones de Portugal son abundantes, pero está todo tan exquisito, que no podrás dejar de comer), puedes comprar un original bolso de corcho.

Este material es típico de Portugal, y además es ligero y resistente.

14. Comer una francesinha

El plato típico de Oporto. Una bomba de calorías. Un bocadillo inigualable. Seguro que en cuanto has mencionado que vais a Oporto, os han dicho todo esto. Pues si, es cierto, y por ese motivo no podéis iros sin comer una francesinha.

15. Perderte entre las callejuelas que llevan a la Ribeira

Las empinadas escaleras que conducen a la Ribeira forman un precioso crisol de colores y sonidos que os atraparán. Sus casas, sus recovecos, el olor a pescado asado, y sobre todo, la incertidumbre de no saber que va a haber al girar la calle, nos llevan a perdernos en este mar de piedra que conduce a la Ribeira.

16. Capela do Senhor da Pedra

Se ubica en Vila Nova de Gaia, muy cerca de Oporto, y su rasgo distintivo es que esta pequeña capilla se encuentra en medio de la playa.

Su ubicación privilegiada le confiere un encanto único, y porque no decirlo, un poco de misterio.

17. Hacer una cata de vino de Oporto

Es el plan perfecto para una mañana en Oporto: realizar una visita guiada en una de sus numerosas bodegas, aprender curiosidades sobre la tradición vinícola de la ciudad, entender mejor el proceso de elaboración del vino, y por último, terminar catando los vinos de la bodega.

18. Visitar un mercado tradicional.

Oporto es una ciudad decadente y llena de rincones con nombre propio, uno de ellos es el Mercado de Bolhao. Un mercado de abastos tradicional, con mucho encanto y en que podréis encontrar suculentos manjares.

19. Entrar en un bar con cientos de años de historia.

El café Majestic, ubicado en la rua Santa Catarina, es uno de esos rincones que hacen de Oporto una ciudad única.

Un café que ha visto la transformación de la ciudad desde el año 1921 en que fue abierto, y que sigue manteniendo intacta su esencia; una esencia que lo ha convertido en uno de los más bellos del mundo.

20. Navegar por el río Duero y descubrir los puentes de la ciudad

Después de un día de ajetreo en las abarrotadas calles de la ciudad, es posible que queráis desconectar un poco, en ese caso, os recomendamos que hagáis el crucero que os guiará a través de siete puentes, y os mostrará la ciudad desde otro punto de vista.

21. Fotografiar con un Ravelo

Los ravelos son los barcos en los que tradicionalmente llegaba el vino a Vila Nova de Gaia (donde se ubican todas las bodegas de la ciudad). A día de hoy, la mayor parte están amarrados en las márgenes del río como atracción turística.

Puede que hayan perdido parte de su utilidad original, pero no por ello su magia, y es que una vez los hayáis visto surcando las aguas del río Duero, no podréis imaginaros la ciudad de Oporto sin ravelos.

22. Ver atardecer desde Vila Nova di Gaia

El atardecer de Oporto es espectacular, una maraña de color rosa invade la tarde portuguesa, hasta que finalmente se hace noche, y para que no os perdáis ni un minuto, os recomendamos cruzar el puente de Luis I y sentaros tranquilamente en alguno de los bancos que encontraréis a lo largo del paseo fluvial.

 23. Visitar un mercado de diseñadores locales

En el mercado de Ferreira Borges, al lado del Palacio de la Bolsa, podéis conocer las propuestas de algunos diseñadores locales. Desde ropa, hasta joyas de diseño pasando por sabrosos cupcakes.

24. Montar en teleférico

El teleférico está en Vila Nova de Gaia, y ofrece una perspectiva de la ciudad difícil de igualar.

Sin embargo, no es barato, el precio de adulto es de 9€ ida y vuelta, o 6€ solo la ida; y en el caso de los niños, de 4,50€ y 3€ respectivamente. Si viajáis en familia existe un billete ida y vuelta para dos adultos y dos niños por 22,50€.

25. Visitar el Palacio de la Bolsa

Es una de las visitas en las que os recomendamos invertir tiempo. La visita es guiada, y el interior del Palacio es absolutamente maravilloso. La visita os mostrará un interior del palacio que nada tiene que ver con las serias líneas que presiden su exterior.

La visita guiada cuesta 8€ por persona.

26. Ver la desembocadura del Duero

Durante vuestra visita a Oporto, tendréis la oportunidad de ver un fenómeno natural que os dejará mudos de asombro: la desembocadura del río Duero.

Podréis llegar cogiendo el tranvía de la costa hasta Foz de Douro, y una vez allí, tras un agradable paseo, llegaréis a la desembocadura.

27. Ir a un restaurante de Matosinhos

Aunque Matosinhos está alejado de la ciudad, os daréis cuenta de que vale la pena una vez entréis a alguno de los restaurantes de la calle Herois de França. Sirven el pescado más fresco de la ciudad, y en algunos casos, podréis ver como lo cocinan en las mismas aceras de la calle.

28. Escuchar fado mientras cenas

Una velada al ritmo melancólico de los fados, mientras cenáis o tomáis una buena copa de Oporto, y os enamoraréis para siempre de la ciudad.

29. Contemplar los escaparates de la Rua das flores

Esta céntrica calle está repleta de rincones por descubrir. Allá donde mires, encuentras un tesoro. Escaparates clásicos, souvenirs con gracia, librerías de segunda mano, todo ellos nos cuentan un poquito de la historia de esta ciudad.

30. Montar en tranvía histórico

Es una experiencia tan única de Portugal, que no podéis dejar de hacerlo. Y además el tranvía es tan cuqui, que no sabréis si disfrutar del viaje, o seguirlo a pie para capturar cada instante.

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