Ante todo aclaramos que el concepto de soltería brindado en este artículo, no se refiere a la calidad legal de soltero o casado, sino a la condición de vida "tener o no una pareja estable y conviviente".
Se puede ser soltera/o y feliz al mismo tiempo. Esta cuestión ya ha dejado de ser un estigma como solía serlo hace bastante tiempo. Es más, cada vez hay mayor cantidad de productos y servicios ofrecidos a esta enorme franja de la población, los solteros, especialmente en las grandes ciudades.
Para sorprea de los jóvenes y adolescentes de hoy, en la generación de sus abuelos, o incluso la de sus padres, las personas solteras por mucho tiempo, eran vistas como seres que habían tenido mala suerte en la vida. Esta situación las hacía vivir siempre bajo sospecha ante la sociedad.
Además, no hace tanto tiempo que el matrimonio era el estado civil mas común y los que se salían de esta norma eran llamados de forma despectiva como "solterones, solteronas".
A esto, se suma que la etimología de la palabra ya descubre el matiz negativo. Así, soltería proviene de un término latino que significa "solitario" y "desamparado", conceptos que poco tienen que ver con los términos que se utilizan actualmente.
Esta opción, cada vez más valorada por las nuevas generaciones, esta vinculada a nuevos hábitos de conducta.
La sociedad actual, lejos de asociar a los solteros con personas aburridas y carentes de motivaciones, los aobserva como personas afortunadas que, generalmente, no se privan de nada, que viven cómodamente y que no rinden cuentas a nadie.
Vivir solo no significa sufrir de soledad, aunque muchos los asocien. Por "soledad" se entiende la carencia de compañía, y "vivir solo" no conlleva de manera implícita esa condición, ni mucho menos, ya que la compañía (o su falta) depende de las relaciones sociales y amorosas que la persona sea capaz de desarrollar a cualquier nivel.
A veces, es mucho más fácil sentirse solo estando acompañado, que sentirse solo sin estarlo. Así, una persona puede vivir rodeada de mucha gente, pero eso no significa que esté verdaderamente acompañada, mientras que otra puede vivir sola y sentir, sin embargo, que está unida a un número heterogéneo de personas que, por su actividad o afecto, están en conexión profunda con ella y sus intereses.
Las ventajas de vivir solo
Esta opción de vida tiene a favor, entre otras cosas, el poder hacer lo que uno quiera en cualquier momento, sin preocuparse por si sus actos resultan molestos para otra persona.
El individuo que elige vivir sólo por elección personal presenta un tipo de vida a su medida. Desde establecer sus horarios de comida, hasta realizar las tareas domésticas según sus propias necesidades. todo lo que haga o no haga repercute en su persona directamente, pero en nadie mas.
Asimismo, estas personas suelen ser mas independientes y autónomas que las que conviven con otros individuos, ya que han de organizarse su día a día sin la ayuda de nadie.
Tipos de solteros
Aparte de las consideraciones sociológicas y psicológicas, lo más importante es determinar la actitud y el por qué del querer la soltería.
La soledad, no es algo tan malo en sí mismo, sino que resulta positiva o negativa dependiendo de cómo se la viva y, en el caso de los solteros, la tipología es muy amplia. Hay muchas clases de solteros:
Los convencidos: están satisfechos de su situación. Canalizan sus energias hacia la profesión, el deporte o lo que mas disfruten. A veces, desembocan en esta convicción, debido a fracasos amorosos o porque creen que la vida en pareja está reñida con la libertad.
Los perfeccionistas: estos solteros son muy exigentes, no encuentran ninguan persona que tenga las características necesarias para que puedan ser elegidos como compañía de vida o que les permita desarrollarse personalmente.
Los aventureros: se sienten muy atraídos por los viajes exóticos y los deportes alternativos. Las compañias les duran sólo si son capaces de compartir estas experiencias.
Los autosuficientes: son muy independientes y disfrutan de la soledad. Sienten como un estorbo cualquier compañía.
Los resignados: son los solteros que siempre responden que "sí" cuando se les pregunta si son felices y los que insisten en convencer al otro de que no necesitan a nadie. Sin embargo, en momentos de intimidad confiesan su amargura y su soledad mal vivida después de relaciones fracasadas o amores no correspondidos.
Los picaflores: los asusta el compromiso y la fidelidad incondicional. No se atan a otra persona, porque se consideran "infieles" por naturaleza, incapaces de vivir para una sola persona. Rompen una y otra vez sus relaciones y no se sienten mal.
Los egocéntricos: consideran que una vida en pareja estable supone compartir dinero, tiempo, preocupaciones y problemas ajenos, y no están dispuestos a soportarlo.
Los tímidos: conviven con su propia soledad, porque les resulta excesivamente duro sobresalir o relacionarse en su entorno social. No se exponen al posible ridículo de no ser aceptados o de ser rechazados.
Los amargados: viven su soledad con un sufrimiento interno y una frustración tan importantes, que padecen su soltería como una grave enfermedad, añorando en secreto que alguien los quiera. acumulan agresividad y envidia latente contra aquellas personas a las que les va bien y, por eso, las suelen criticar muy a menudo.La libertad de elegir
Los prejuicios hace que muchas personas den por hecho que quienes optan por vivir solos son gente maniática o insufrible. Es así que, consideran que el vivir solos no es algo que se elige sino el resultado del rechazo por parte de otro.
Esto es completamente falso, quienes han aprendido a vivir por sus propios medios, no tiene porqué ser solitarios, simplemente, se trata de personas que se comprometen de otra forma con sus semejantes. Así, un "soltero por elección" sabe claramente cuando y porqué quiere vivir con otra persona.