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Qué ver y dónde comer en Roma: día 3

En la presente entrada os aconsejo qué ver, qué hacer y dónde desayunar, comer y cenar en vuestro tercer día en Roma.

Introducción

En entradas anteriores hemos visto:

Cómo llegar y dónde alojarse en Roma y,

Qué ver y dónde comer en vuestro primer día en Roma.

Qué ver y dónde comer el segundo día
En la entrada hoy, cerramos la serie con consejos sobre qué ver, qué hacer y dónde desayunar, comer y cenar en vuestro tercer día en Roma.

Qué ver en Roma (día 3)

Basílica de San Pedro

Nos levantamos bien temprano, yo a las 8:00 ya estaba en la taquilla, para no encontrarnos con mucha cola y nos dirigimos directamente a la Basílica de San Pedro para subir la mítica escalera de caracol y acceder a la magnífica cúpula y, posteriormente, visitar el templo.

El horario es:

Desde octubre hasta marzo: de 7:00 a 18:30 h.

Desde abril hasta septiembre: de 7:00 a 19:00 h.
El precio de las entradas es:

A la Basílica: gratuita.

Subida a la cúpula:
Con ascensor hasta la terraza + 320 escalones a pie: 8€.

Subida a pie (551 escalones): 6€.

Subida a la cúpula

No es por el ahorro de los 2€, pero os recomiendo que, si estáis más o menos en forma, subáis todos los escalones a pie porque es mucho más «auténtico» y la experiencia es mucho más inolvidable.

También os digo que si sois claustrofóbicos no subáis de ninguna de las maneras porque es indescriptible cómo la escalera de caracol se va estrechando e inclinando cada vez más hacia la derecha adoptando la forma de la cúpula y adaptándose a ella.

Cuando digo que al final «se estrecha», es que la gente cabe justa de hombros, y cuando digo que «se inclina», es que el pasillo te obliga a doblarte en un ángulo de algo más de 30 grados.

Así pues… ¡comenzamos la subida!

Desde un angosto balcón en forma circular al que se accede desde la escalera de caracol, se pueden observar el interior de la cúpula de la Basílica y sus múltiples detalles.



También accederéis a un terraza situada sobre los tejados del Templo. Si habéis optado por coger el ascensor, éste será el final de vuestro trayecto y aún os quedarán 320 escalones para llegar al mirador.



Si os fijáis en la siguiente imagen, observaréis arriba, en la cúpula, un pequeño balcón circular sobre el que se levantan unas columnas (si prestáis atención hasta veréis los turistas): ese es el mirador panorámico.



En mi caso, 551 escalones más tarde obtuve mi recompensa: unas impresionantes vistas panorámicas de 360 grados de la ciudad de Roma. 









(Estos son los Museos Vaticanos vistos desde fuera. El edificio estrecho y rectangular con el tejado a dos aguas situado en la parte inferior es el que alberga la Capilla Sixtina)



Visita al templo

Y después de deleitarnos con las vistas, comenzamos el descenso y procedemos a visitar la Basílica de San Pedro.











Fue un auténtico privilegio y placer pasarme un buen rato observando con detalle la Piedad del Vaticano o Pietà. Esta magnífica obra del maestro Miguel Ángel es más impresionante en realidad de lo que nunca había imaginado cuando la estudié en Historia del Arte.

Nunca comprendí, y sigo sin hacerlo, como alguien con sus propias manos pudo hacer que la piedra pareciera tela de verdad. Tanto es así que hasta se «transparenta» el pezón de un pecho de la Virgen. Es, sin duda, una Obra de Arte en mayúsculas.







Finalmente, y bajándonos de la «nube artística», no podemos esconder por más tiempo el turista que llevamos dentro y le hacemos la foto de rigor a la mítica guardia suiza, con su peculiar e inconfundible uniforme.



Museos Capitolinos

La última tarde estaría dedicada a visitar los Museos Capitolinos para ver, entre otras muchas obras de arte, la famosa Loba Capitolina.

En mi caso, no pude visitarlos porque no me encontraba demasiado bien: creo que simplemente estaba muerta de agotamiento, así que opté por volver a nuestro apartamento, el Babuino Mini Loft, para descansar.

Como a mí me hubiera encantado poder ir, os animo a que vosotros lo hagáis. Así que os dejo la info que necesitáis:

Horario: de 9:30 a 19:30 h.

Precio: la entrada cuesta 17€ por persona (16€ de la entrada + 1€ por la compra anticipada).
Podéis comprar las entradas en la página web oficial haciendo clic aquí.

Dónde comer en Roma (día 3)

Desayuno: Caffè Monte d´Oro

Una vez más, os recomiendo para desayunar el Caffè Monte d´Oro. Su dirección es: Largo Monte d’Oro, 91, 00186, y está situado junto a un pequeño mercado de abastos.

Dos capuchinos, dos piezas de bollería y un sándwich mixto enorme para compartir y nos costó tan sólo 6€ todo.



Comida: La Villetta in Trastevere da Gino

Para la comida quisimos repetir e ir, como el primer día, a la Trattoria Da Enzo al 29, porque no quería irme sin probar una vez más su deliciosa pasta y el tiramisú, pero fue totalmente imposible porque había una cola interminable (y con razón).

Así que tiramos una vez más de las socorridas reseñas de Google y dimos con La Villetta in Trastevere da Gino (Vicolo del Buco, 2, 00153). A ver, no tuvo nada que con el Da Enzo ni con el Ristorante dei Musei, pero bueno, digamos que estuvo correcto y el servicio fue muy atento (así que es una buena opción). Además, pudimos probar una delicia que perseguimos durante todo el viaje y que no dábamos con ella en ningún sitio: flores de calabacín rellenas. El precio de todo fueron 43,5€.











Cena: Gino 1950

Por último, para cenar, os recomiendo un plan muy original y auténtico: compraros una focaccia de mortadela en el Gino 1950 por 4€, e iros a comerosla a la escaleras de la Plaza de España. Necesariamente será para llevar porque no tienen mesas. Por cierto, sólo tienen de dos tipos: de mortadela o de nutella. Os adelanto que estaba DELICIOSA.

Como el sitio es muy pequeño y pasa desapercibido aquí os dejo su dirección: Via del Corso, 502, 00186. Ojo: cierra a las 20:00 h.







Mapa con todos los lugares mencionados



Reflexión final

Como habréis podido comprobar, de las tres, esta es la jornada más «ligera de todas». Está pensada para tener algo de tiempo para descansar, pasear, o ver alguna otra cosa diferente de las que yo os he propuesto.

Para terminar, vuelvo a recomendaros que subáis temprano las escaleras de la cúpula para que no hayan demasiados turistas porque sí ya de por sí el pasillo agobia un poco… no me quiero imagina lo que debe ser a reventar de turistas.

Y vosotros, ¿sabíais que se puede comer la flor de la calabacín?, ¿cuál es la torre más alta a la que habéis subido? En mi caso creo que sin contar la de San Pedro, es la de la Giralda, en Sevilla.

Os animo a seguir mi día a día y mis viajes en Instagram @soylorenasolis

Namasté

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