Gran Canaria Wellness 2 (II)
En muchas ocasiones se habla muy a la ligera de cómo la cercanía al cliente es capaz de generar adicción, de qué se debe y qué no se debe hacer, de dónde está el límite, la confianza?He visitado ya sea por placer o por trabajo muchos hoteles en el mundo, y puedo asegurar que en pocos he encontrado la perfección en ese equilibrio entre la familiaridad y el respeto. Y es en Seaside Hotel Palm Beach en Maspalomas, Gran Canaria, donde no sólo podemos hallar ese trato exquisito y formal, cercano pero respetuoso, profesional y continuamente mejorado.
No hay que ir mas lejos para percibir un ejemplo de cómo se hacen las cosas a conciencia; como ver a la directora del hotel, que supervisa que cada cosa esté en su sitio, que cuida cada detalle hasta convertirlo en un regalo para ese cliente que cada año vuelve a visitar el hotel porque sabe que cada céntimo de su dinero vale oro en Seaside Palm Beach. Ejemplo que siguen todos y cada uno de sus empleados, desde el amable maletero que viene a nuestro encuentro al llegar al hotel, pasando por el personal de recepción, amable, simpático y de lo más eficiente, hasta la numerosísima plantilla que atiende todos y cada uno de nuestros deseos en los restaurantes y las preciosas zonas de piscina.
Pero la perfección no acaba ahí. Continúa con otros detalles igual de importantes y merecedores de todo tipo de elogios. Y vaya si los merece la gastronomía. Un desayuno que no lo mejora ni la mesa del mas grande de los reyes, con un infinito surtido de quesos ( mi pasión), frutas frescas de todo tipo presentada como joyas en una vitrina, un interminable y colorido desfile de zumos recién hechos y mezclados de manera magistral, para deleitar el paladar con su sabor y aroma.
Y que decir de las tortitas recién hechas o la tortilla hecha al gusto y delante de nuestros ojos, o un experto cortador de jamón de bellota que en pequeñas lonchas nos regala un pedazo de cielo.. Y claro, sabiendo que muchos huéspedes gustan de probar alimentos del lugar que visitan, el hotel ofrece exquisiteces como la mermelada de plátano e higo, el queso tierno de Guía o la riquísima miel de la isla. El almuerzo en el bar de la piscina supera incluso el desayuno.
Primero por su altísima calidad y segundo por la rapidez y eficiencia del servicio. Platos tan suculentos como la sabrosa crema de langosta o las tiernas gambas al ajillo, la sencilla pero exquisita ensalada Cesar o el crujiente de patatas con salmón y pepinillo, unas carnes hechas al punto y que de delicadas se deshacen en la boca, para acabar con una carta de postres en las que las dulces y refinadas tartas son la estrella que ponen punto y aparte a una espectacular comida a orillas de la transparente piscina. Y continúa el altísimo nivel de perfección con un punto que completa el trío de ases de Seaside Hotel Palm Beach.
Su privilegiada situación. Recordemos, que el hotel está situado en uno de los más bellos parajes del sur de Gran Canaria, muy cerca de las dunas de la playa de Maspalomas y de la charca que tantas horas y posibilidades para observar y admirar su fauna y flora nos pueden brindar ya que conforman la Reserva Natural Especial de Maspalomas. A un paseo de la playa de apenas 50 metros, ha sido desde su edificación en 1975 y mucho más después de su total y absoluta renovación en años posteriores uno de los referentes del turismo de la isla. Fue un placer conocer las instalaciones de este espectacular hotel y todos sus entresijos con Ulla Isasi, la Sales & Marketing Manager del hotel.
Ulla es una persona cercana, amable y sobre todo una profesional que sabe perfectamente hacernos sentir en casa ( al igual que toda la plantilla del hotel). Con ella recorrimos cada rincón de las instalaciones del Seaside Hotel Palm Beach. Como la luminosa recepción, decorada con colores muy llamativos pero perfectamente combinados, muebles de diseño que recuerdan a los años 60 y 70- tal vez en un guiño a los orígenes del hotel y que en principio chocó a los clientes fieles, pero acabaron adorándolo), o la espectacular zona de piscinas, con la impagable sombra del Palmeral de Maspalomas, que engloba una piscina común, y otra exclusiva para adultos, mas una zona nudista, con sauna y solárium, y un gimnasio?..al aire libre!
Una idea sencillamente genial. Cerca tiene un espacio reservado a los más pequeños, con guardería y parque de juegos, anexo al restaurante principal cuyo diseño vuelve a retornarnos a los años 60 y 70. Y para acabar encontramos dos puntos clave: las habitaciones y el Spa & Wellness Center. Las habitaciones son puro diseño. Un diseño bien estudiado, combinado y sin estridencias. Pero que enamora desde que traspasamos la puerta.
Aquellos muebles que inspiraron los actuales parecen revivir en una suave mezcla de tonos cálidos y luminosos, cabeceros acolchados de líneas curvas que enmarcan unas camas que invitan al descanso. Amplios armarios y aparadores donde guardar todas las ilusiones que llevamos en nuestros viajes y un cuarto de baño donde nos sentiremos como en el mejor de los spas. Las vistas a la piscina y el palmeral o a la estupenda playa de Maspalomas añaden ese valor adicional que tanto valora el cliente del hotel Y con esto saltamos al SPA & Wellness.
Fuente: este post proviene de Blog de ElVuelodeHermes, donde puedes consultar el contenido original.