Salón minimalista
Un minimalista renuncia al consumismo y desecha el concepto de que la felicidad se alcanza a través de los objetos. Un minimalista se centra en hacer espacio para más tiempo, más paz, más creatividad, más experiencia, más contribución, más satisfacción y más libertad. Un minimalista se mira interiormente y deja de hacerlo hacia fuera.
Practicar esta filosofía de vida, que surgió en la década de los 60, tiene un sinfín de beneficios: mayor sensación de felicidad y plenitud, mejor concentración, desarrollo de la gratitud, mayor sensación de orden y un consumo responsable y sostenible. Por no mencionar que limpiar es mucho más fácil y se hace en menor tiempo.
Decoración minimalista
El mensaje de una persona minimalista es que "menos es más". No hay que ser muy avispado para darse cuenta de que la felicidad no se adquiere a través de lo material. Aprovecho para recomendaros el documental Minimalismo: las cosas importantes (Netflix) que recoge testimonios que han adoptado este modelo. Muuuuuy interesante.